Gerónimo de Vera, un combatiente de la Armada Invencible que terminó sus días en el colegio de jesuitas de Huete
El 28 de mayo de 1588 salía del puerto de Lisboa, que, como el resto de Portugal, hacía diez años que había pasado a formar parte de la corona española, desde le muerte del rey Sebastián I en la batalla de Alcazarquivir (Marruecos), la flota más grande que hasta entonces ningún soberano del mundo había logrado reunir, con el fin de invadir las islas británicas, en el seno de la guerra que, desde algún tiempo antes, enfrentaba al monarca español con la reina Isabel I. La enorme flota, que pomposamente había sido llamada Grande y Felicísima Armada, estaba formada por un total de 194 navíos de diferente tamaño, tonelaje y capacidad de fuego (veinte galeones, cuatro galeazas napolitanas, cuatro galeras portuguesas, veintidós urcas, veintitrés carabelas, quince pinazas, veintidós pataches y cuarenta y cuatro navíos mercantes armados para la ocasión). La capacidad total de fuero de todos esos barcos ha sido tema de debate entre los historiadores, con unas cifras que abarcan entre los 1.100 y...