Alonso de Barzana, un conquense en el corazón de América
Hay personajes cuya vida parece desmentir la humildad del lugar en el que nacieron. Hombres que vinieron al mundo lejos de los grandes centros de poder en los que parecía escribirse la historia y que, sin embargo, terminaron recorriendo continentes y dejando una huella que sobrepasó con mucho las fronteras de su tierra natal. Uno de ellos fue Alonso de Barzana, sacerdote jesuita, misionero y extraordinario lingüista, nacido en Belinchón, en la actual provincia de Cuenca, hacia el año 1530. Su nombre resulta hoy poco conocido entre los conquenses. Y, sin embargo, nos encontramos ante una figura de verdadera dimensión internacional. Recorrió territorios que en la actualidad pertenecen a países como Perú, Bolivia, Argentina o Paraguay, y destacó especialmente por su asombrosa facilidad para aprender las lenguas indígenas: quechua, aimara, puquina, tonocoté, kakán, toba, guaraní… La tradición le atribuye el conocimiento, en distinto grado, de una decena larga de idiomas am...