Juan Bautista Loperraez, canónigo obrero de la catedral
El documento de la semana anterior hacía referencia a la existencia, como cargo subalterno del cabildo diocesano, al teniente de obrero, que en realidad no era mas que un auxiliar de lo que todavía se llama canónigo obrero, y en otras diócesis canónigo fabriquero, es decir, aquel miembro del cabildo diocesano al que le estaba encomendadas las obras a la que tuviera que hacer frente el principal templo de la diócesis, siempre necesarias. Así, el teniente de obrero era usualmente un seglar, algo parecido a lo que en las parroquias sería el mayordomo, mientras que el verdadero responsable de encargar las obras sería, lógicamente., el canónigo obrero. En la época a la que se refiere el documento anterior, finales del siglo XVIII, conta que el canónigo obrero era Juan Bautista Loperraez, como se desprende de una multitud de documentos conservados en el Archivo Histórico Nacional, en el protocolo del notario José Collado de Escala, al cual solía acudir cada vez que era necesario dar fe de al...